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Sillas desparejadas para la mesa del comedor: arriesgado pero cool

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Sillas desparejadas para la mesa del comedor: arriesgado pero cool

La tendencia de las sillas desparejadas, es decir, elegir sillas diferentes para poner alrededor de una mesa del comedor o de la cocina, llegó hace un par de años, pero se ha quedado por su originalidad y su encanto.

La clave de esta moda es elegir sillas que sean distintas, pero que tengan algo en común para que no parezca que se han elegido al tuntún. Lo que tienen en común puede ser el material, el tejido, el modelo o el estilo, como vamos a ver a continuación.

Mismo modelo, distinto color

La primera idea que te planteamos es que elijas el mismo modelo de silla en colores distintos, así, lo que une a las sillas desparejadas es su forma, mientras puedes jugar a divertirte combinando colores. Eso sí, es mejor que sean en una gama cromática que combinen bien entre sí, como por ejemplo, en tonos pastel y neutros, como vemos en las sillas Dublín de la imagen superior. 

Estructura de madera o metal: el nexo de unión

Otra forma de darle sentido a estas sillas desparejadas es elegirlas todas fabricadas en un mismo material, ya sea la madera, ya sea el metal. De esta manera, se notará una uniformidad que hará que casen bien entre ellas, aunque sus formas sean distintas. 

Incluso te puedes animar y que el tono de la madera de estas sillas sea distinto, de la más clara hasta la más oscura, así habrá diversidad dentro de la armonía, como vemos en la foto.

Combinación por textura, sea cual sea

Otra forma de darle algo de paridad a estas sillas dispares es con el punto en común de la textura. Así, puedes elegir varias sillas distintas pero que, por ejemplo, estén tapizadas todas en terciopelo o en otra tela de tu elección o que varias de ellas tengan algo de mimbre o de rafia, ya sea en el asiento o en el respaldo.

La misma corriente estilística

La combinación más efectiva, aunque algo más difícil de conseguir, es, quizás, la de las sillas desparejadas pero que tengan un mismo estilo, ya sea vintage, industrial, mid-century, rústicas… Es todo un reto elegir las sillas perfectas dentro de una corriente y que sea esa reminiscencia la que forme un todo.

Un buen ejemplo es el que vemos en la imagen de arriba, donde todas tienen un aire vintage romántico porque son de madera y porque tienen formas redondeadas y curvas en respaldos y patas, así como que tienen colores pastel o están tapizadas con una tela vintage. Todas juntas resultan realmente coquetas.

Loca disparidad

Finalmente, otra opción totalmente válida, es no hacer caso a nada de lo anteriormente mencionado y mezclar distintas sillas de distintos materiales, colores, texturas y estilos, ya que en su loca disparidad podemos encontrar su encanto. El resultado, como vemos en la foto superior, es un totum revolutum lleno de color y alegría.

Esperamos que estas ideas te hayan gustado y que te animes a elegir sillas distintas para darle un interiorismo arriesgado y cool a tu comedor o a tu cocina.

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